Degustación de vinos - Cómo catar vinos
La tarea de catar vinos es crucial para definir el destino de un producto. Si bien no es complicado decidir si el vino nos gusta o no, existen personas capacitadas (catadores de vinos profesionales) para realizar dicha acción. Entre una de las tantas cosas que se deben tener en cuenta al momento de degustar un vino es saber que cada cual tiene percepciones diferentes frente a un mismo objeto, en este caso el vino. Para algunos catadores puede resultar un vino excepcional y para otros no tanto, algunos tendrán más desarrollado el sentido del olfato, otros el gusto y otros la vista pero existen criterios, parámetros y estándares que indican si estamos frente a un vino de calidad o, caso contrario, un vino de baja calidad.
Para estudiar el vino debemos decidir si vamos a degustarlo acompañado de alguna comida o alimento, cabe destacar que este acto alterará el sabor del vino, ya sea para mejor o para peor. Los catadores de vinos analizan solamente el vino sin comer al mismo tiempo para no mezclar sabores y que eso influya en la opinión del mismo.
Como catar un vino
Lo primero que debemos tener en cuenta es el orden en que vamos a analizar el vino. Comenzamos por la impresión que nos causa (sentido visual), luego el aroma que tiene (olfato) y terminaremos con el sabor (gusto).
Color y textura del vino: el vino debe ser brillante a la luz, lo ideal es mirarlo sobre un fondo blanco para apreciar mejor el color. En los vinos tintos se recomienda inclinar la copa unos 45° hacia uno mismo. Si es un vino de una cosecha muy vieja el borde será amarillento, si es un vino maduro el reflejo será color ladrillo, por último si se trata de un vino jóven los reflejos serán violáceos o rojos. En los vinos blancos buscaremos reflejos cristalinos. El color amarillo pálido devela un vino jóven y a medida que el color se vuelve mas fuerte el vino tiene mas edad. Por ejemplo un vino blanco de tonalidad dorada es un vino blanco añejo.
Aroma del vino: se recomienda no catar el vino en un ambiente donde estén fumando, donde haya perfumes fuertes o alguna especie de olor que dificulte la percepción del aroma del vino. El primer respiro se hace con la copa quieta, si se detecta algun aroma fuera de lo común puede que el vino no esté en buenas condiciones. Luego se hace girar la copa para que otras partes del vino entren en contacto con el oxígeno y nos permitan realizar el análisis aromático fácilmente. De esa manera podemos percibir diferentes rasgos del vino, el cual irá liberando capas y nos transmitirá aromas de frutas, flores, maderas y especias entre otros.
Sabor del vino: para lograr apreciar las cualidades del vino alcanza sólo con un pequeño trago. Para poder examinarlo, el vino debe recorrer toda la boca. La sensación que debe transmitir un buen vino debe ser de placer, es agradable ir descubriendo los diferentes sabores que arrojan los vinos complejos. El vino no debe sentirse demasiado ácido o vinagroso, de ser así nos encontramos frente a un vino de escasa calidad. Una vez que el vino recorrió la boca llega el momento de tragar y el momento cúlmine de la catación de vino: la sensación que nos deja el trago del vino que hemos tomado. Si se siente un vino ágil, con una amplia gama de matices agradables para las pupilas gustativas y sutilmente digerible estamos sin dudas frente a un vino de excelente calidad.
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